Discurso de Asunción del Presidente de la Cámara de Representantes, José Carlos Mahía

SEÑOR PRESIDENTE (José Carlos Mahía).- Muchas gracias a todos y todas.

          En primer lugar, quiero agradecer la presencia de las autoridades, algunas de las cuales estuvieron durante toda esta larga jornada, lo que para mí ha sido de muy honda significación.

          Quiero agradecer al vicepresidente de la República, señor Raúl Sendic; a los compañeros ministros y a las compañeras ministras, en particular, al compañero Danilo Astori; al prosecretario de la Presidencia; a los jefes de misiones diplomáticas; a las compañeras senadoras y a los compañeros senadores; a los representantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía. En particular, deseo agradecer a mis compañeros del Gobierno de Canelones, a mi compañero y amigo Yamandú Orsi; al representante de la Junta Departamental de Canelones, Juan Ripoll, y a todos los integrantes de los municipios aunque, en general, los alcaldes y los concejales no están incluidos en este protocolo, que estoy alterando. Seguramente, voy a olvidarme de mencionar a algunas personas, a quienes siento en el alma.

          También agradezco la presencia de los compañeros subsecretarios y del compañero presidente del Frente Amplio, Javier Miranda, quien estuvo presente durante buena parte de la sesión. No quiero olvidarme de mis compañeras y compañeros del equipo de la presidencia del Frente Amplio ni del compañero presidente de la Mesa Departamental del Frente Amplio de Canelones, el señor Mariano Bianchino.

          Aprovecho a saludar también a ex compañeros legisladores ‑capaz que solo a algunos, no los vi a todos, pero voy a saludar a los que sí vi desde el principio‑, particularmente, al compañero Luis José Gallo, al compañero Ruben Obispo, al compañero Jorge Patrone y al compañero Doreen Ibarra, hoy presidente del Sodre. Muchas gracias a todos por estar presentes en este momento tan especial para quien habla.

          Por supuesto, también deseo agradecer al diputado Amarilla, que nos dio una buena mano en estos días de transición, y a todos los colegas que han sido extremadamente generosos con sus conceptos. Sin duda, intentaremos estar a la altura de lo que han señalado.

          Hemos tomado nota de algunas iniciativas que hoy mismo ya nos hicieron llegar, así como del rol que estamos dispuestos a cumplir, y tengan la plena seguridad de que intentaremos representar a todos por igual.

          Quizás pueda parecer común para los que estamos en la actividad política algo que también se ha dicho en sala: el hecho de elegir a un presidente tiene como base, entre otras cosas, un acuerdo político. Pero que haya un acuerdo político no lo desmerece; todo lo contrario: lo destaca, porque que legisladores del Gobierno y de la oposición apoyen a uno de sus pares para que los represente a todos ‑como se ha dicho‑ es una de las identidades de la democracia uruguaya. Cuando uno lo relata en el exterior, se ve en esto un símbolo de madurez política, de pluralidad democrática y también, por supuesto, de tolerancia.

          Agradezco a mis compañeros de la bancada del Frente Amplio el respaldo y el apoyo; también a mis compañeros del Frente Líber Seregni, por su cálido apoyo y por estar presentes todo este tiempo, y en particular, a mis compañeros de la bancada de Asamblea Uruguay que han tomado una decisión que me enaltece, al proponer mi nombre para desempeñar esta alta responsabilidad.

          Asimismo, saludo a los compañeros del interior, de distintos sectores, que han viajado muchos kilómetros para acompañarnos. Y permítaseme un saludo especial a mis compañeros de Canelones…

          (Aplausos en la sala y en la barra)

——…con quienes hemos transitado, con alegrías y con tristezas, todo este tiempo, siempre juntos, y que son mi particular orgullo.

          Saludo también a los integrantes de mi equipo de cercanía, quienes hoy me acompañan y también a los que estuvieron conmigo durante todos estos años, porque no se trata de un mérito personal, sino de una construcción colectiva que, por supuesto, tiene una expresión personal.

          Como se imaginarán, este es un día cargado de emociones en lo que me atañe y también, por lo que significa esta Casa, por su valor, por lo que es. Como ya se ha dicho y como ustedes saben, hace muchos años soy miembro de esta Cámara. Me ha tocado estar en momentos muy difíciles para el país y también en un rol distinto, desde 2005 a la fecha, cuando mi partido accedió al Gobierno. Espero que ese proceso de acumulación de experiencia, de aprendizaje, redunde en un trabajo eficiente y productivo que, en definitiva, nos lleve a todos a alcanzar logros colectivos.

          Desde la Presidencia de la Cámara, nuestra primera responsabilidad es con ustedes, mis colegas y compañeros, con el funcionamiento del plenario del Cuerpo y con el trabajo de las comisiones, para que las ideas que los señores legisladores representan puedan expresarse con total libertad, dentro del marco del Reglamento, sin olvidar jamás que tenemos el honor de ser representantes y que esa función la debemos realizar con responsabilidad, con honestidad y con dignidad. ¡Ojalá que los debates sean fecundos y que podamos generar las mejores iniciativas y leyes porque, al fin y al cabo, la más favorecida será la gente!

          Como es sabido, desde un buen tiempo a esta parte se ha vuelto muy necesario trabajar en el fortalecimiento de esta institución, el Parlamento, que es símbolo de la democracia, ya que en ella se encuentran todas las voces que el pueblo decidió estuvieran representándolo. A modo de ejemplo, necesito plantear algo, porque por estos días estamos viviendo episodios que enlutan a la sociedad en su conjunto. Me refiero a la muerte de mujeres a manos de sus exparejas, muertes por condición de género. Son hechos que exigen que nosotros, escuchando a la sociedad y trabajando junto a ella, encontremos una respuesta.

          (Aplausos en la sala y en la barra)

——El Uruguay tiene sus identidades. En el mundo nos conocen por ellas ‑como se ha hecho referencia‑: identidad democrática, cultural, de género, de diversidad, de fútbol, de leyes de avanzada en derechos sociales y en libertades individuales, entre otras.

          El sistema político en su conjunto y en particular el Parlamento, deben fortalecer este año su vínculo con el ciudadano, que no tiene gremio ni corporación que lo represente. En este sentido, desde la Presidencia vamos a hacer especial énfasis en dos sectores relevantes que involucran sustancialmente a nuestra sociedad: la cultura y la academia.

          Cuando nos referimos al concepto de cultura, lo hacemos en su más amplio sentido. La cultura es una parte de nuestras identidades y, como tal, vamos a promover actividades pensadas para la sociedad en su conjunto. En relación con la academia, que involucra a diversas instituciones, a investigadores y a estudiantes, entre otros, debemos ser capaces de crear espacios en los que podamos articular esfuerzos, en una interacción que permita abrir puertas para que el muy valioso conocimiento que se genera en nuestro país pueda llegar a más personas y tener, en el Parlamento, una oportunidad de difundirse y de multiplicarse.

          En definitiva, entendemos que es de interés general mejorar nuestro diálogo con estos dos sectores estratégicos de la vida nacional, de modo que ello represente un mejor desempeño de la institución, porque no se trata solo de aprobar las mejores leyes ‑que lo es‑, de investigar a fondo ‑que lo es‑ o de controlar al Poder Ejecutivo, sino de representar a la sociedad en su conjunto, en particular, a los trabajadores, a los más humildes, a los que, muchas veces, no tienen voz para expresarse.

          Por supuesto que estas son las principales identidades en las que vamos a trabajar, pero no las únicas. También nos ocuparemos ‑como dijimos‑ de las relacionadas con el género, con la niñez, con las personas con discapacidad, con quienes luchan por la defensa del medio ambiente y de los derechos humanos en toda su extensión.

          Otro de los aspectos centrales será ‑como han señalado algunos diputados del interior‑ procurar el mayor y el mejor contacto con nuestra gente del interior profundo, con aquellos que pueden sentir cierta lejanía del Parlamento por estar este en la capital; intentaremos acercarlos a esta Casa y acercarnos a ellos. Por lo tanto, intentaremos estar presentes en el interior del país para estar en contacto con nuestros compatriotas.

          Asimismo, la Presidencia 2017 priorizará el contacto con los uruguayos en la diáspora, porque pretendemos representar tanto a los que están en nuestro territorio como en la patria peregrina; estar en contacto con nuestros compatriotas nucleados en los Consejos Consultivos con relación vincular al Departamento 20.

          Estas serán las principales líneas de trabajo de nuestra Presidencia 2017, bajo las cuales procuraremos que todos se sientan parte, más allá de las diferencias que naturalmente tenemos.

          Como es sabido, aquello de la clase política es un cliché, ya que en nuestra opinión esta no existe como tal ni responde a la realidad. Integramos el sistema político, no una clase social ni una casta. Lo digo con todas las letras: ni antes de ingresar al Parlamento ni ahora integramos clase alguna; ni desde el punto de vista económico ni desde el punto de vista sociológico y mucho menos desde el punto de vista de los intereses que defendemos y por los que llegamos unos y otros al Parlamento…

          (Aplausos en la sala y en la barra)

——Más allá de esto, ello nunca impedirá el diálogo respetuoso ni la búsqueda de coincidencias o acuerdos que beneficien a la gente.

          En nuestro caso, somos frenteamplistas de pura cepa, integrantes de una generación que se define como tal, y tengo el honor de ser uno de sus vicepresidentes, distinción que nunca esperamos.

          Permitan los colegas de los demás partidos que me refiera por un instante a mi partido.

          El Frente Amplio es la mayor construcción de la izquierda uruguaya, una colcha de retazos que supo unir a toda la izquierda bajo una resignificada bandera de Otorgués, allá por 1971. En la figura del general Líber Seregni quiero representar a todos los frenteamplistas,…

          (Aplausos en la sala y en la barra)

——…a los anónimos militantes, a los que estuvieron en la cárcel o en el exilio, a los que pagaron con su vida la adhesión a esta bandera artiguista y por los que seguiremos reclamando verdad y justicia.

          (Aplausos en la sala y en la barra)

——Deseo hacer referencia a mis compañeros de Asamblea Uruguay, al compañero Danilo Astori, quien insiste -un día sí y otro también- en que en nuestra acción política primero está el país, después el Frente Amplio y luego nosotros. Reitero mi compromiso de seguir trabajando por la renovación de la izquierda, en unidad; siempre en unidad.

          Compañeras, compañeros, colegas: para finalizar, permítaseme decir algo más.

          En lo personal, me siento representante de ese legado muy uruguayo, laico y republicano, hijo de la educación pública, de una familia típica, cuyo padre trabajó en la empresa Campomar en una época en que los trabajos duraban para toda la vida, en su caso, desde los dieciséis hasta los sesenta años, junto a su esposa, mi madre, que lo hizo durante dieciocho años en una oficina. Ambos se ocuparon de la crianza de mis hermanas, de mis primos y de la de quien habla. A ellos agradezco por los valores que nos trasmitieron: vivir con austeridad, ser buena gente, solidarios con los demás, empezando por los vecinos y por el barrio, saber tener espalda de goma para el elogio y abrazos para el amigo.

          Agradezco a mis amigos, hoy presentes, que están conmigo en las buenas y en las malas. También a mi familia, esa familia ensamblada que formamos con Patricia, con Eugenia, con Felipe, con Santiago y con Victoria. Ellos son, aunque no lo digan, los que más sufren el devenir de uno. Quiero compartir con ustedes que nos queremos mucho, que hemos vivido mucho y que son mi mayor motivo de orgullo.

          Hoy ‑lo reafirmo‑ me comprometo ante la Cámara a representarlos a todas y a todos. Les agradezco nuevamente su voto de confianza. Trabajemos juntos para lograr un Uruguay con igualdad de oportunidades para nuestros compatriotas, un Uruguay en el que, como decía el general, siempre podamos pensar en la mañana siguiente.

          Muchas gracias.

          (Aplausos en la sala y en la barra)