DISCURSO ASUNCIÓN PRESIDENTE RODRIGO GOÑI


“Que el progreso no nos deshumanice”: Goñi instala la Transformación Tecnológica Responsable al asumir la Presidencia de Diputados

El diputado nacionalista anunció seis acciones para 2026 y pidió un trabajo urgente, aliado con actores nacionales e internacionales, públicos y privados, hacia la nueva inteligencia político‑parlamentaria

El 1º de marzo de 2026, en una sesión marcada por la solemnidad institucional y la amplia presencia de autoridades de todos los partidos, el diputado Rodrigo Goñi (Partido Nacional) asumió la Presidencia de la Cámara de Representantes y definió el año legislativo bajo un concepto central: la Transformación Tecnológica Responsable. Con la asistencia del la vicepresidenta Carolina Cosse, expresidentes, ministros, jerarcas de los tres poderes del Estado, embajadores y referentes sociales, Goñi subrayó que la alternancia política y la continuidad democrática constituyen “un activo estratégico del país”, un legado que debe ser protegido para enfrentar la magnitud de los cambios que vienen.

Desde el inicio, el legislador enmarcó su discurso en el “mundo real” que viven los uruguayos, aludiendo a las preocupaciones cotidianas que atraviesan las familias: la estabilidad del trabajo, el costo de vida, la seguridad de los hijos y la incertidumbre respecto del futuro. A partir de ese punto de partida, describió el impacto transversal de la revolución tecnológica actual, encabezada por la inteligencia artificial, la biotecnología, las neurotecnologías, la computación cuántica y la nanotecnología, cuyos efectos ya se sienten en el empleo, la educación, la salud, la seguridad pública, la economía, la justicia y la propia política.

Goñi advirtió que la tecnología “ya no es solo una herramienta: es un entorno que modela percepciones y condiciona comportamientos”. Alertó sobre el riesgo de no actuar a tiempo: “Ignorar estos cambios sería una irresponsabilidad”, afirmó ante la asamblea.

Inteligencia político‑parlamentaria

En clave autocrítica, el presidente de la Cámara sostuvo que el sistema político “no tiene derecho a la indiferencia” y que la agenda parlamentaria ha prestado escasa atención a los desafíos tecnológicos. Planteó que la política corre el riesgo de “encerrarse en disputas menores” mientras la ola de cambios avanza con fuerza, y llamó a desarrollar una “nueva inteligencia político‑parlamentaria”, capaz de anticipar, adaptarse, innovar, colaborar y regular con criterios éticos y bioéticos. Para ello reclamó colocar “en el centro del debate público y de la agenda parlamentaria el fenómeno tecnológico”.

En su definición, la Transformación Tecnológica Responsable es un esfuerzo colectivo para fortalecer las capacidades de personas e instituciones, aprovechar oportunidades sin sacrificar derechos y preservar la calidad democrática en un contexto de cambios acelerados. Abarca alfabetización tecnológica, innovación y adopción responsable, y regulación inteligente con buen uso de los recursos. Según Goñi, este enfoque no solo tiene consecuencias internas: será determinante para la inserción de Uruguay en un mundo donde la competitividad depende cada vez más del uso intensivo y responsable de la tecnología, especialmente en el marco de nuevos acuerdos comerciales y exigencias globales.

Seis ejes de trabajo

El legislador presentó seis ejes concretos para guiar la actividad de la Cámara. El primero consiste en un programa intensivo y permanente de alfabetización en inteligencia artificial y tecnologías emergentes destinado a parlamentarios, funcionarios y asesores, en alianza con CEIBAL, AGESIC, CUTI, UTEC y organismos internacionales. El plan incluye la creación de un Foro Permanente Regional sobre IA y sociedad y la construcción de una alianza nacional por la alfabetización en IA.

Como segunda acción, anunció un proyecto de adopción responsable de IA dentro de la propia Cámara y la creación de un Área de Innovación Tecnológica que permita mejorar procesos, transparencia y calidad legislativa, incorporando herramientas con criterios republicanos y respeto pleno a la dignidad humana.

La tercera línea de acción será la conformación de un Comité Interinstitucional para la regulación de la inteligencia artificial y los entornos digitales, donde participarán academia, sector privado, agencias públicas, trabajadores y organismos internacionales. El comité abordará temas como ciberseguridad, ciberdelito, protección de menores, uso de dispositivos en centros educativos, el Tratado sobre IA del Consejo de Europa y la Ley General de Ciencia, Innovación y Tecnología. La prioridad, enfatizó, es proteger a la ciudadanía de estafas, acoso y violencia digital.

El cuarto eje es el programa “Héroes Contemporáneos del Bicentenario”, orientado a reconocer a quienes sostienen el tejido social desde la educación, la salud, la vivienda, el trabajo, el emprendimiento social y la solidaridad. Goñi remarcó que ninguna tecnología puede sustituir el valor del compromiso humano.

La quinta propuesta es la creación del Laboratorio Parlamentario de Futuros, integrado al Ecosistema Nacional de Anticipación Responsable y articulado con la OPP. Su misión será anticipar impactos tecnológicos y ambientales con perspectiva de largo plazo y de generaciones futuras.

El sexto eje implica impulsar la conformación de la Comisión Nacional de Bioética y un Foro Permanente de Bioética, para abordar los dilemas éticos derivados de la IA, las biotecnologías, las neurociencias y el impacto ambiental. “¿Qué de lo humano queremos preservar?”, preguntó Goñi, insistiendo en que ninguna innovación puede reemplazar el juicio moral, los vínculos familiares, la atención profunda ni la memoria del esfuerzo colectivo.

Ser buenos antepasados

En su cierre, enmarcado en el espíritu del Bicentenario, el presidente de la Cámara llamó a “ser buenos antepasados” y a cuidar la confianza democrática como pilar para encarar cualquier transformación profunda. Reivindicó que el progreso tecnológico solo tiene sentido si amplía la libertad real de las personas, reduce desigualdades y fortalece los lazos sociales, especialmente para quienes están menos conectados o con menos oportunidades.

Su mensaje final condensó la visión humanista que atravesó toda la intervención: “Que el progreso no nos deshumanice. Que la innovación no nos divida. Que el futuro nos encuentre unidos, responsables y a la altura de nuestra historia”.